El «No Name»

Procedente de un lugar que prefiere no recordar, un hombre adoptó el sol de Puerto Vallarta y las palomas lo adoptaron a él.

Víctor Hugo Ornelas

Si le preguntas su nombre dice que no lo recuerda, o quizá ha preferido olvidarlo, tampoco quiere hablar de la mujer que lleva tatuada en uno de sus hombros, omite mencionar algo sobre su origen o procedencia. Ha dejado el pasado atrás.

Todos los días el hombre conocido como «No name» camina por las calles de Puerto Vallarta hacia la Playa de los Muertos, toma una silla de plástico, la acomoda bajo la débil sombra de una palmera, se sienta y comienza a sacar algunas migajas y moronas de su morral para alimentar a las aves.

Los aleteos de las palomas que perciben su presencia se mezclan con el golpeteo de las olas sobre la arena. Una a una, las fieles compañeras emplumadas se colocan alrededor de sus pies, otras invaden sus piernas y manos, así pueden pasar minutos.

La gente en Puerto Vallarta no tiene claro el día en que este hombre llegó al lugar, desconocen su procedencia y tampoco saben dónde vive, pero se ha convertido en parte del folclor de la playa que en plena pandemia comienza a olvidar su desnudez, cada vez mayor número de personas regresan a disfrutar de las olas.

En completa paz, el «No Name» las alimenta y de alguna manera ellas lo alimentan a él, le nutren el alma, le hacen compañía, le dan un propósito… le sanan el espíritu.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: