Crónica de una pandemia en Jalisco

A un año de la emergencia sanitaria, aún hay dudas, a pesar de existir esperanzas

Este 14 de marzo…se cumple un año de la pandemia en Jalisco, un día que será recordado no sólo por la confirmación de los dos primeros casos, sino por los cambios que provocó el anuncio. Aquí una crónica completa de cómo surgió el virus, y las afectaciones que genera el llamado COVID-19.

El brote apareció el 17 de noviembre de 2019, sin embargo, fue hasta el siete de diciembre, cuando reportaron el primer caso en China, específicamente en la ciudad de Wuhan… a pesar del inicio de la pandemia en la región oriental, todos festejamos la llegada del 2020, el llamado 20-20, pero ninguno pensó que ese año acabaría con planes, propósitos, romances, familias y amistades, porque en un abrir y cerrar de ojos, el COVID-19 se propagó en cada rincón del mundo y terminó con la vida de nuestros seres queridos.

En México, todos se preparaban para combatir la enfermedad, o al menos, eso era lo que decían las autoridades federales, cuando el 27 de febrero, se registró el primer caso; el infectado vivía en la capital del país y llegó de Europa.

Las alarmas estremecieron a los ciudadanos de las 32 entidades, y las compras de pánico no se hicieron esperar…porque los mexicanos temerosos a la enfermedad agotaron los cubrebocas, el gel antibacterial y hasta el papel higiénico de los supermercados y tiendas de conveniencia…

Jalisco no fue la excepción…para contener el brote, el estado blindó “sus fronteras”, para evitar el ingreso de visitantes o personas que no fueran residentes, sin embargo, eso no fue suficiente, porque los primeros dos casos aparecieron el 14 de marzo, y ambos, habitaban en Zapopan…ahí surgió todo.

Entre las medidas para evitar los contagios, el 17 de marzo todos los niveles educativos suspendieron clases presenciales, 3 días después, esto ocurrió en todo el país; también, cancelaron de eventos masivos y conciertos, así como las actividades religiosas y deportivas.

El 20 de marzo, el gobierno estatal, solicitó a la población que permaneciera en aislamiento social, durante cinco días…esa solución pasó a convertirse en una cuarentena que se volvió en la peor pesadilla para los comerciantes, vendedores, locatarios, empresarios y microempresarios…y eso, no sólo ocurrió por la pérdida de clientes, sino porque el primero de abril, “cerraron sus cortinas” todos aquellos negocios considerados como no esenciales, y que además, no ofrecían productos de primera necesidad.

Pero las medidas de aislamiento social no contuvieron el brote, puesto que sólo recrudecieron la crisis económica, y los más afectados para la temporada de Semana Santa fueron los prestadores de servicios en las playas de Jalisco, restauranteros, balnearios, destinos turísticos y el sector hotelero, este último, reportó el cierre de 153 hoteles en todo el país, e informó que del total de las habitaciones, sólo tenían entre el 10 y 15 por ciento en ocupación.

Otra medida cayó el 20 de abril, porque en Jalisco se obligó a los ciudadanos a usar cubrebocas para andar por la calle, ir al trabajo, subir al transporte público, e ingresar a los edificios públicos y privados.

Pero la cifra de enfermos y muertes no se detuvo, porque hasta el 5 de mayo, en el penal preventivo de Puente Grande, se detectaron más de 60 casos positivos de la enfermedad; y aunque ese día Jalisco ocupó el lugar 31 de los 32 estados del país en cuanto a contagios, el número de casos, no regresó las actividades a su normalidad, puesto que fue hasta el 14 de mayo, cuando el gobernador Enrique Alfaro, anunció el inicio de la Fase Cero, que sólo permitió la reapertura de algunos negocios no esenciales, entre los beneficiados, aparecieron las agencias de mercadotecnia y publicidad, así como las mueblerías, iglesias, hoteles y agencias de autos.

“Vamos a activar algunos comercios barriales que están aislados, en una calle donde una gente tiene una ferretería o una tlapalería, eso va a poder abrir, pero lo que no va a poder abrir son los corredores comerciales, centros comerciales, o plazas comerciales, porque ahí se aglomera la gente, lo que queremos es reactivar la economía donde haya menor margen de movilidad”, afirmó en aquel anuncio el gobernador.

Con estrictas medidas sanitarias, el pasado 18 de mayo se activó la Fase Cero, pero el gusto duró unos cuantos meses…porque el 30 de octubre apareció un nuevo cierre de negocios, a esto lo llamaron “Botón de Emergencia”. El gobierno estatal, decidió cerrar los restaurantes, bares, centros nocturnos, y toda clase de actividades que se realizarán pasadas las 8 de la noche, y además, limitó el horario y servicio del transporte público y los supermercados.

Las medidas tuvieron una duración de 14 días. Una luz de esperanza, surgió en el 8 de diciembre, cuando en Inglaterra, una mujer que estaba a punto de cumplir 91 años, fue la primera en recibir la vacuna contra el COVID-19. A México…llegó la aplicación de vacunas hasta el 24 de diciembre…la suministraron a una enfermera del Hospital Rubén Leñero, de la Ciudad de México, y la dosis, estaba hecha por las farmacéuticas Pfizer y BioNTech. En Jalisco, la vacunación inició el 13 de enero, el primero en recibir el antídoto Anticovid, fue el médico David Díaz Santana Bustamante, de 66 años.

Las esperanzas seguían creciendo…porque el pasado 12 de febrero, en un anuncio oficial, el gobierno del estado, aseguró que en agosto, todos los niveles educativos retomarían las actividades presenciales, para iniciar un nuevo ciclo escolar, sin que las clases fueran a distancia.

Días después, específicamente, el 16 de febrero, inició la vacunación de adultos mayores, habitantes de los 23 municipios considerados como vulnerables, ahí, suministraron 58 mil 690 dosis de AstraZeneca, las cuales, fueron distribuidas en 29 centros, ubicados en seis regiones sanitarias. Parecía que las estrategias sanitarias funcionaban, y el 23 de febrero, el gobernador Enrique Alfaro, informó que Jalisco pasaría a semáforo amarillo.

Con esto, cambiaron las restricciones, y se eliminó la amenaza de aplicar otro “Botón Rojo”.
Parecía que todo iba bien…hasta que el 1 de marzo, el SIAPA informó que harían cortes de agua en 213 colonias de la Zona Metropolitana. La ciudad comenzó a quedarse sin agua, “estaba secándose”, y todo apuntaba que esto no sólo ocurría por la sequía del 2020, sino por el confinamiento social.

Aunque las alarmas por el COVID-19 continúan…el 8 de marzo inició la aplicación de vacunas en Tlaquepaque, y este 15 de marzo, comenzará en Tonalá…sin embargo, a 365 días de vivir con el virus, y a un año de confirmarse los primeros casos, Jalisco hasta el último reporte de la Secretaría de Salud, registra 10 mil 863 muertos y 227 mil 583 enfermos.

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