Tener a un desaparecido, es perder parte de la vida

La madre de Andrés narra cómo ha cambiado todo a partir de la desaparición de su hijo en agosto de 2019

En este periodo vacacional, mientras miles de familias planean un viaje a la playa o algún otro destino turístico, la familia de la Sra. Rosa se concentra en otra actividad: Buscar a su hijo desaparecido desde agosto de 2019.

Andrés, de 41 años de edad actualmente, salió ese miércoles 21 de agosto a trabajar al municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos para visitar algunas tiendas como proveedor de dulces y otros productos, su familia lo esperaba como todos los días, pero pasó la hora en que habitualmente llegaba y no llegó.

“Comenzamos a llamarle todos y no, el numero apagado”, cuenta su mamá, quien refiere que Andrés es un hombre responsable, “exacto”, una persona a quien, si lo citaban a las 6 de la mañana al trabajo, a esa hora llegaba, un padre siempre al pendiente de su familia que en sus días libres realiza fumigaciones para poder tener un mejor ingreso.

Esa noche de agosto nadie de la familia durmió, “nos amanecimos allá en Ixtlahuacán buscando de tienda en tienda y en todos lados nos dieron razón de que lo vieron, así que pensamos que su desaparición fue de regreso a su casa”, explicó Doña Rosa.

Tras casi dos años de búsqueda la familia de Andrés se ha dado cuenta de algo, que están solos, que sus mayores aliados serán los familiares de otras personas desaparecidas y que las respuestas no vendrás delas autoridades, “solo nos dicen que siguen buscando, pero parece que se lo tragó la tierra”.

La madre de Andrés ha buscado ser atendida por el fiscal del Estado, Gerardo Octavio Solis, con el Gobernador, Enrique Alfaro y autoridades municipales, pero nadie le ha atendido, “si fuera algo material yo no andaría en la fiscalía calentando la silla, no los molestaría, pero es una persona, nos ha afectado a todos como hijo, como hermano, como padre, nos falta una parte de nosotros, ellos no son desaparecidos, son parte de uno”.

La vida de la familia de Andrés ha cambiado de manera drástica desde su desaparición “andamos como zombis, ahí pasándola, mi esposo y yo centramos la atención en él, nosotros no pensamos en los regalos de navidad ni en las vacaciones, esto cambió nuestras vidas, hay veces que nos da desesperación”.

Un día después de que perdieron comunicación con Andrés, el vehículo en el que circulaba fue localizado sobre la avenida González Gallo a la altura de una lechería, ese es el último dato obtenido sobre el caso de éste hombre cuya fotografía se encuentra plasmada en una lona afuera de las instalaciones del Instituto de Ciencias Forenses, un lugar que antes de lo ocurrido la familia ni siquiera conocía, pero que en los últimos dos años se ha convertido en un lugar al que acuden de manera recurrente a la espera de una respuesta sobre el paradero de Andrés.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: